Acusan a seis agentes de la inteligencia rusa por ejecutar ciberataques mundiales

Desde 2015, los rusos atacaron sistemas en Francia, Georgia, Países Bajos, República de Corea, Ucrania, Reino Unido y Estados Unidos.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a seis ciudadanos rusos por realizar ataques informáticos en todo el mundo. Todas estas personas también formaban parte de la Dirección Principal de Inteligencia de Rusia (GRU), agencia bajo el control del régimen de Vladímir Putin. Dichos ataques comenzaron en noviembre de 2015 y se extendieron aproximadamente hasta octubre de 2019, señala el organismo.

Solo en Ucrania provocaron ataques contra la red eléctrica de ese país, el Ministerio de Finanzas y el Servicio de Tesorería del Estado. Mientras que en Pensilvania atacaron los sistemas de dos hospitales, 60 oficinas y 18 instalaciones comunitarias en Heritage Valley, provocando la falta de disponibilidad de listas de pacientes, historiales, archivos de exámenes físicos y registros de laboratorio, además de la pérdida de estudios en cardiología y cirugía.

Las graves acusaciones contra los seis hackers se extienden en una larga y detallada lista que también incluye las elecciones en Francia, cuando filtraron miles de correos electrónicos privados de la campaña de Emmanuel Macron para afectar el resultado.

Estas personas, amparadas por el Kremlin, están acusadas por los cargos de conspiración para cometer fraude y abuso informáticos, conspiración para cometer fraude electrónico, fraude electrónico, dañar computadoras protegidas y robo de identidad agravado.

Olimpiadas

El alcance de los hackers rusos llegó hasta los Juegos Olímpicos de Invierno 2018, cuando aplicaron el «phishing» o robo de datos y aplicaciones móviles maliciosas a ciudadanos y funcionarios de Corea del Sur, atletas olímpicos, socios y visitantes, y funcionarios del Comité Olímpico Internacional. Estos crímenes se extendieron desde diciembre de 2017 hasta febrero de 2018.

El Departamento de Justicia también informó que los acusados insertaron un malware en las computadoras que atentó contra la ceremonia de apertura.

Los ataques se produjeron después de que los atletas rusos dieron positivo para dopaje. Incluso, se les suspendió de los Juegos de Tokio 2020, sobre los cuales también iban a cometer crímenes cibernéticos, reseñó Reuters.

“Hoy, el departamento ha acusado a estos oficiales rusos de llevar a cabo una serie de ataques informáticos más disruptivos y destructivos jamás atribuidos a un solo grupo, incluido el desencadenamiento del malware NotPetya. Ninguna nación recuperará la grandeza si se comporta de esta manera”

John C. Demers.
Secretario de Justicia Auxiliar de Seguridad Nacional

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